Chilpaya: anatomía de un fuego diminuto

Cuentan las abuelas jarochas que el chilpaya es tan chiquito y terco que hasta los niños le tienen respeto: “No te metas con él, que es pulga pero pica como diablo”. Yo sonrío cada vez que lo escucho, porque ese chile silvestre me ha enseñado más sobre la cocina y la memoria que muchos recetarios. … Sigue leyendo Chilpaya: anatomía de un fuego diminuto