El Equimite, donde el café respira bosque
Un viaje al origen vivo del café de especialidad en Veracruz.
Llegar a Coatepec siempre es una especie de regreso al origen. El aire se vuelve más húmedo, más verde, más vivo. Entre neblinas que suben desde el bosque y caminos que huelen a hojarasca fresca aparece la Finca Cafetal El Equimite, un lugar que no se limita a producir café: lo cultiva como quien cuida un organismo vivo, complejo y sensible.
He recorrido fincas en Puebla, Oaxaca, Chiapas y Guatemala, y puedo decir que El Equimite se siente distinto desde el primer paso. Aquí no hay monocultivos ni prisa. El cafetal convive con árboles nativos, orquídeas, abejas meliponas, gallinas en pastoreo y huertos que alimentan a la comunidad. Todo respira equilibrio. No es un discurso: es una práctica diaria que se nota en el suelo esponjoso, en la diversidad de aromas, en la manera en que la sombra se mueve sobre las plantas.

La escucha del cafetal
Gibrán Cervantes, el productor detrás de esta finca, apostó desde 2012 por un modelo regenerativo que combina agricultura orgánica, biodinámica y permacultura. Aquí se trabaja con compostas vivas, preparados naturales y un profundo respeto por los ciclos del entorno. No se busca forzar a la planta, sino escucharla. Y el café, cuando se le da tiempo y cuidado, responde con generosidad.
La voz de la taza
El Equimite cultiva una colección fascinante de variedades: Typica, Bourbon amarillo y rosado, SL-28, Garnica, Caturra… pero hay una que puso a Veracruz en boca de todos: su Gesha, que alcanzó el séptimo lugar en la Cup of Excellence 2022. Un logro que no llega por casualidad. En taza, este café habla con claridad: aromas florales, destellos cítricos, notas de naranja, cacao y manzanilla. La acidez es jugosa, elegante; el cuerpo, cremoso, envolvente. No es un café que grita, sino uno que conversa. Te invita a detenerte.
Lo admirable es que aquí el café no es el único protagonista. Hay toronjil cosechado a mano, plantas medicinales, productos lácteos, huevos, fermentos y abonos que nacen del mismo sistema. Todo está conectado. La finca funciona como un pequeño universo donde suelo, plantas, animales y personas se sostienen mutuamente. Esa coherencia se traduce en sabor.

Beber el paisaje
Veracruz ha sido históricamente una tierra cafetalera, pero proyectos como El Equimite le devuelven brillo a esa tradición. No desde la nostalgia, sino desde la innovación consciente. Desde el deseo de demostrar que es posible producir cafés extraordinarios mientras se regenera el paisaje y se protege la biodiversidad del bosque de niebla, uno de los ecosistemas más ricos y amenazados del país.
Probar un café de El Equimite es, en cierta forma, beberse ese bosque. Es sentir la humedad del ambiente, la sombra de los árboles, el trabajo paciente de quienes creen que la agricultura puede ser un acto de amor. Para quienes ya caminan el mundo del café, aquí hay profundidad y carácter. Para quienes apenas empiezan, este es un punto de partida honesto y memorable.
Si alguna vez dudaron del potencial del café veracruzano, este lugar lo responde en silencio, desde la taza. Y lo hace con elegancia.

Cómo llegar
🚗 Desde la Ciudad de México (CDMX)
- Ruta en auto: Autopista México–Puebla → Puebla–Xalapa → desvío a Coatepec
- ⏱ Tiempo estimado: 4.5 a 5.5 horas (según tráfico)
- 🗺 Tramo final: Xalapa → Coatepec (20 min aprox.)
🚌 En autobús:
- Salidas desde TAPO o Central del Norte
- Duración: ~5 horas hasta Xalapa
- Último tramo: taxi o transporte local a Coatepec
🌊 Desde la zona conurbada Veracruz–Boca del Río
- 🚗 Ruta en auto: Carretera Veracruz–Xalapa → desvío a Coatepec
- ⏱ Tiempo estimado: 2 a 2.5 horas
🚌 En autobús:
- Salidas frecuentes desde la central de Veracruz
- Duración: ~2.5 horas hasta Xalapa
- 🚕 Conexión final: taxi o colectivo hacia Coatepec
🌿 Recomendación final
El último tramo es montañoso y húmedo: maneja con calma y disfruta el paisaje. La neblina es la antesala del café.



