
Una nueva mancha de hidrocarburo, conocida como chapopote, llegó el 9 de marzo de 2026 a las costas de Alvarado, Veracruz, donde pescadores reportaron playas cubiertas por residuos y manchas extensas en el mar frente a la bocana. De acuerdo con testimonios locales, la contaminación se observa tanto al norte como al sur del municipio, con una franja de hidrocarburo de aproximadamente cinco millas de largo por cuatro de ancho, a unos kilómetros de la costa.
El derrame fue detectado entre el 1 y 2 de marzo en el Golfo de México y desde entonces se ha extendido con las corrientes marinas. Actualmente impacta 39 comunidades del sur de Veracruz y el norte de Tabasco a lo largo de unos 230 kilómetros de litoral, contaminando playas, lagunas y ecosistemas costeros.
Jaime Santiago Rojas, presidente de la Federación de Sociedades Pesqueras y Cooperativas de Alvarado, describió la situación como “muy crítica”, al señalar que la playa se encuentra totalmente contaminada de hidrocarburo. Las cooperativas pesqueras han suspendido sus actividades para evitar más pérdidas, mientras algunas redes y equipos quedaron inutilizables tras el contacto con el chapopote.
La contaminación también afecta municipios veracruzanos como Tatahuicapan, Mecayapan, Pajapan y Coatzacoalcos, así como playas de Los Tuxtlas y Catemaco, entre ellas Carrizal, La Barra de Sontecomapan y Roca Partida. En Tabasco, las comunidades más impactadas son Paraíso y Sánchez Magallanes.
Habitantes de la zona denuncian falta de respuesta oportuna de las autoridades, por lo que pescadores y comunidades indígenas han iniciado labores de limpieza manual para retirar el chapopote de las playas.
Origen incierto y riesgos ambientales
Hasta ahora no se ha confirmado el origen del derrame. Petróleos Mexicanos (Pemex) descartó fugas en su infraestructura submarina o ductos cercanos. Por su parte, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, señaló que podría tratarse de un derrame natural o una filtración no detectada, y anunció investigaciones coordinadas con dependencias federales.
Organizaciones ambientales, como la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, advierten que la mancha representa un riesgo para el corredor arrecifal del suroeste del Golfo, además de afectar a especies marinas como tortugas, aves y peces.
Derrames previos en Veracruz
La emergencia ocurre en un contexto de recurrentes derrames de hidrocarburos en Veracruz, una región marcada por la actividad petrolera del Golfo de México. Datos de transparencia citados por medios especializados indican que entre 2018 y 2024 se registraron al menos 62 derrames de alto impacto asociados a Pemex.
Uno de los casos más recientes ocurrió en octubre de 2025, cuando una fuga en el oleoducto Poza Rica–Madero provocó el derrame de más de un millón de litros de hidrocarburo en el río Pantepec, en el norte del estado.
Aunque la mayoría de estos incidentes se han registrado en ductos terrestres o ríos, especialistas advierten que el envejecimiento de la infraestructura, las tomas clandestinas y las condiciones climáticas mantienen a la región vulnerable a nuevos derrames.
Mientras la mancha continúa desplazándose por el Golfo de México, comunidades costeras alertan por los impactos en la pesca, el turismo previo a Semana Santa y los ecosistemas marinos, y exigen investigaciones claras y acciones para atender la emergencia ambiental.



