Cuando el sol se queda a escuchar
Crónica de amistades, mar y conversaciones que solo nacen al caer la tarde en las playas de Veracruz.
A esta hora en que el sol empieza a bajar la voz, la playa se vuelve un acuerdo tácito. Nadie manda, nadie corre. Yo llego con mis amigos cuando la arena todavía guarda el calor del día y el aire empieza a oler a sal tranquila. Traemos poco: una hielera modesta, risas ya usadas y esa costumbre veracruzana de sentarnos juntos sin agenda, como si el tiempo fuera un pariente cercano al que no hay que impresionar.
Desde aquí, el mar no presume. Respira. Y en ese ritmo cabe todo: las historias que nos contamos, los silencios que no incomodan, las preguntas que no exigen respuesta. Uno habla de su semana, otro de un perro recién adoptado que aprendió a dormir a los pies de la cama, alguien recuerda a la vecina que riega las plantas al atardecer como si fueran su familia. Yo escucho. Siempre he creído que escuchar es una forma discreta de amar.
El sol, puntual y generoso, se deshace en colores que no figuran en ninguna paleta: naranjas cansados, rosas que duran lo que un suspiro, un dorado que parece bendecirnos la frente. En ese instante, la conversación baja el volumen. No por solemnidad, sino por respeto. Como cuando alguien mayor entra al cuarto y todos entendemos que hay que hacer espacio.
Me gusta pensar que estos atardeceres nos enseñan a convivir mejor. Aquí nadie es más que nadie. La pareja que camina con su hijo y su perro, el pescador que recoge sus redes, los jóvenes que cantan desafinados, los amigos que comparten una cerveza: todos cabemos en la misma luz que se va. Veracruz tiene ese talento: juntar diferencias sin pedir credenciales.
Cuando el sol finalmente se esconde, no aplaudimos. Nos miramos. Sabemos que algo quedó sembrado. Un recuerdo, sí, pero también una certeza: lo extraordinario no siempre grita titulares; a veces se sienta contigo en la arena, te escucha hablar de la vida y te recuerda, con una sonrisa discreta, que compartir el final del día es una forma muy seria de esperanza.



