
Con el objetivo de fortalecer la cooperación cultural, social y comunitaria entre dos municipios con identidad histórica compartida, los ayuntamientos de Alvarado y Tlacotalpan formalizaron un acuerdo de hermanamiento mediante un acto protocolario que reafirma los vínculos tradicionales entre ambas localidades veracruzanas.
La ceremonia fue encabezada por el presidente municipal de Alvarado, Alberto Ángel Cobos Márquez, y el presidente municipal de Tlacotalpan, Christián Romero Pérez, acompañados por integrantes de sus respectivos cabildos y autoridades estatales.

Un acuerdo basado en historia y solidaridad
Durante su intervención, el alcalde de Alvarado señaló que el hermanamiento representa el reconocimiento de una relación histórica cimentada en la solidaridad entre ambas comunidades. Expresó que ambas ciudades comparten una forma franca de hablar, un carácter alegre pero firme y una hospitalidad que se practica cotidianamente.
Subrayó que el acuerdo no es un acto simbólico, sino el reconocimiento de que comparten pasado, presente y destino. Recordó además que, en momentos difíciles, ambos municipios han intercambiado víveres, refugio y apoyo, bajo la premisa de “hoy por ti, mañana por mí”, destacando la capacidad de sus habitantes para reconstruirse sin perder la alegría ni la dignidad.

Reconocimiento a la hermandad jarocha
Por su parte, el presidente municipal de Tlacotalpan afirmó que el acto formaliza una hermandad que ya existía entre ambos pueblos. Señaló que el aprecio es mutuo y aseguró que cada alvaradeño que llegue a Tlacotalpan será recibido como un tlacotalpeño más.
Durante el evento, autoridades estatales y legislativas coincidieron en que este hermanamiento reconoce la cercanía cultural entre ambas ciudades, unidas por la música, las costumbres, la gastronomía y la identidad jarocha. Asimismo, se destacó la importancia de fortalecer la cultura como parte del desarrollo regional.
El acto fue amenizado por un grupo local que interpretó piezas del compositor alvaradeño Pablo Zamudio Rosas “Pablo Coraje”, así como por un ballet folclórico que resaltó la riqueza cultural de la región.
La ceremonia concluyó con la develación de la placa oficial del hermanamiento por parte de ambos alcaldes, sellando un compromiso de unidad, cooperación y fortalecimiento cultural entre los dos municipios veracruzanos.




